• 22 OCT 15
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    Obesidad

    Obesidad

    La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera como obesidad cuando el índice de masa corporal, (cálculo (IMC) entre la estatura y el peso del individuo), es igual o superior a 30 kg/m².También se considera signo de obesidad un perímetro abdominal (tamaño del abdomen) aumentado en hombres mayor o igual a 95 cm y en mujeres mayor o igual a 85 cm.

    Hasta la fecha la ciencia médica no define causa específica ni tratamiento definitivo para la obesidad. Existen cientos de planteamientos clínicos y miles más a nivel estético que inundan el mercado de falsas expectativas, temores y tratamientos ambiguos para un tema que es un complejo patológico que vincula procesos anormales glandulares, alteraciones en sistema nervioso y hábitos inadecuados de quien la padece.

    Desde la perspectiva fisiopatológica, alteraciones en los mecanismos de apetito y metabolismo se encuentran asociados al desarrollo de obesidad mórbida y son los mediadores hormonales los directamente relacionados con la regulación del consumo de alimentos, patrones de almacenamiento en tejido adiposo y el funcionamiento de la insulina en órganos receptores.

    Las hormonas son mediadores producidos por el tejido adiposo que actúan sobre sistema nervioso y regulan el apetito y los patrones metabólicos. Las leptinas y grelinas son consideradas complementarias en su influencia sobre el apetito; las grelinas, producidas por el estómago, modulan el control del apetito a corto plazo (para comer cuando el estómago está vacío y  parar cuando el estómago está lleno). La leptina es producida por el tejido adiposo para señalizar las reservas de grasa almacenadas en el organismo y mediar el control del apetito a largo plazo (para comer más cuando las reservas de grasa están bajas y menos al de las reservas de grasa son altas).

    La aproximación terapéutica que realizan las terapias complementarias involucran al paciente con obesidad o lipodistrofias (grasa localizada, celulitis y estrías) en un contexto en donde lo mental, emocional, físico y porque no, espiritual, juegan un papel fundamental en la fisiopatología, diagnóstico y adherencia al tratamiento en casos de obesidad; realizándose esquemas terapéuticos no estandarizados sino condicionados a cada cuadro clínico.

    Cada individuo tiene un comportamiento metabólico diferente, por lo que es necesario que en un tratamiento para sobrepeso y obesidad se trabaje en diferentes frentes: regular la dieta (plantear la ingesta calórica diaria para cada paciente), enviar exámenes de laboratorio para analizar su TSH(comportamiento de la glándula tiroides), glicemia pre y post (definir el metabolismo de azúcar), ecografía de hígado y vías biliares para determinar si el paciente presenta esteatosis hepática ( hígado graso), efectuar una historia clínica para analizar  comportamiento digestivo (asimilación de alimentos y presencia de estreñimiento), estado emocional y comportamental, establecer una rutina diaria de ejercicio y complementar con esquemas de medicina biológica en regular el apetito, promover el drenaje de órganos emuntoriales (hígado, riñón e intestinos), controlar apetito y combinación de recursos de la farmacología vegetal que aceleren la termogénesis para quemar la grasa.

    Del compromiso y disciplina de cada paciente de la mano con el direccionamiento médico, es posible lograr resultados extraordinarios en reducción de peso con todas sus implicaciones positivas en el bienestar orgánico.

    FOTO DOCTORA

       

        Dra. Nathalie Méndez
        Médico Cirujana – USC – R.M. 760290-06
       Especializada en Farmacología Vegetal
       Directora médica de Lab. Jaquin de Francia

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